Jardín en Ea
Angelutxu
Descripción
El jardín de María Antonia era una continuidad del paisaje circundante, combinando pradera, arbolado consolidado y zonas productivas. Desde esa base, el reto consistía en ordenar el conjunto sin romper su carácter rural ni perder la relación directa con el entorno. En este sentido, el punto de partida fue respetar lo existente y leer la parcela como un todo.
La situación inicial mostraba un espacio con una fuerte presencia vegetal y un carácter muy naturalizado, pero con escasa definición en los usos. La topografía, con una fuerte pendiente, y la dispersión de elementos generaban una percepción poco estructurada que dificultaba tanto el paso como el uso diario. Aun así, la calidad del entorno y la presencia de árboles maduros aportaban una base valiosa sobre la que intervenir con criterio.
El proceso de diseño se centró en ordenar el espacio sin perder su esencia rural, reforzando la identidad del lugar y su relación con el paisaje. Se trabajó en clarificar recorridos, consolidar zonas de estancia y dar protagonismo a nuevos usos, como la huerta, integrándolos de forma natural en el conjunto. La intervención plantea así una lectura más clara del jardín, donde cada área adquiere sentido sin romper la continuidad visual ni el carácter abierto del entorno.
Como resultado, este jardín en Angelutxu evoluciona hacia un espacio más equilibrado y funcional. La actuación permite mejorar la accesibilidad y el uso diario, al tiempo que potencia la sensación de amplitud y refuerza el vínculo con el paisaje, transformando la parcela en un entorno más habitable, coherente y plenamente integrado en su contexto.
Objetivos
- Mantener la continuidad con el paisaje circundante y la identidad rural del lugar.
- Ordenar el espacio en una parcela con fuerte pendiente sin perder su carácter abierto.
- Clarificar recorridos para una lectura más estructurada del jardín.
- Consolidar zonas de estancia para el uso cotidiano.
- Integrar la huerta como uso con protagonismo dentro del conjunto.
- Mejorar la accesibilidad y avanzar hacia un jardín más funcional y habitable.
FAQ
¿Cómo era la situación de partida?
Un espacio muy naturalizado, con fuerte presencia vegetal, fuerte pendiente y usos poco definidos, lo que dificultaba la accesibilidad y el aprovechamiento cotidiano.
¿Qué se priorizó en el diseño?
Ordenar el jardín sin perder su esencia rural: clarificar recorridos, consolidar zonas de estancia y dar protagonismo a la huerta, manteniendo la continuidad visual.
¿Qué se consigue con la intervención?
Un jardín más equilibrado y funcional, con mejorar la accesibilidad, mayor sensación de amplitud y un vínculo reforzado con el paisaje.